Desde infecciones y problemas digestivos hasta enfermedades respiratorias y cardíacas
Las infecciones pueden provocar fiebre, cansancio, dolor y cambios digestivos, mientras que los problemas digestivos pueden acompañarse de pérdida de apetito, debilidad o alteraciones en el peso. Las enfermedades respiratorias pueden causar falta de aire, tos o disminución de la tolerancia al esfuerzo, y algunas enfermedades cardíacas pueden manifestarse con fatiga, palpitaciones, presión en el pecho o hinchazón. La valoración integral permite analizar si estas molestias forman parte de un mismo proceso o corresponden a padecimientos diferentes.
